viernes, 5 de diciembre de 2008

La felicidad es un trayecto

Un hombre de negocios de vacaciones, estaba en el muelle de un pueblecito caribeño cuando llegó un pequeño bote con un pescador. Dentro del bote había varios peces de buen tamaño. El empresario elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó si había tardado mucho en conseguir aquella pesca. El pescador respondió que muy poco tiempo. El empresario volvió a preguntar porqué no permanecía más tiempo y sacaba mas pescado. El pescador le dijo que tenía suficiente para satisfacer las necesidades de su familia, a lo que el empresario volvió a preguntar ¿Y qué hace usted con el resto de su tiempo? El pescador dijo, "duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, hecho la siesta con mi señora María, voy por las noches al pueblo donde tomo alguna copa y veo a mis amigos, tengo una vida "placentera y ocupada".El empresario le replicó, vera, buen hombre, yo podría ayudarle. Debería emplear mas tiempo en la pesca y con los ingresos demás, comprar un barco mas grande, con los ingresos del barco mas grande podría comprar varios barcos y eventualmente tendría una flota de barcos pesqueros. En vez de vender el pescado a un intermediario lo podría hacer directamente a un procesador y eventualmente abrir su propia procesadora. Debería controlar la producción, el procesamiento y la distribución. Debería salir de este pequeño pueblo e ir a La Capital, donde manejaría su empresa en expansión. El pescador entonces le preguntó, - ¿Pero, cuánto tiempo tardaría todo eso? A lo cual el empresario le respondió, "quizás entre 15 y 20 años"."¿y luego que?" El empresario se río y dijo que esa era la mejor parte. "Cuando llegase la hora podría vender las acciones de su empresa. Se volverá rico, tendrá muchos millones."Ahhh, muchos millones ...y; ¿luego que?"Dijo el empresario. "Con todo eso se puede retirar. Mudarse a un pueblecito en la costa donde podría dormir hasta tarde, pescar un poco, ocuparse de sus hijos, echarse la siesta con su mujer, acercarse por las noches al pueblo para tomar algo y hablar con los amigos". El pescador respondió: "¿Y no es eso lo que tengo ya?"

La felicidad, es un trayecto, no un destino.

La felicidad esta en lo que tenemos, no en lo que nos falta. quizas buscar eso que nos falta implica perder lo que tenemos, y muchas veces lo que tenemos sin darnos cuenta siempre nos da la felicidad. y cuando nos damos cuenta? por supuesto que cuando no lo tenemos.

Paradoja

La paradoja de nuestro tiempo; es que tenemos edificios más altos pero entendimientos cortos, autopistas más anchas pero puntos de vista más estrechos.
Gastamos más pero tenemos menos, compramos más pero disfrutamos menos.
Tenemos casas más grandes pero familias más pequeñas, más compromisos pero menos tiempo.
Tenemos más conocimiento pero menos criterio, más expertos pero más roblemas, más medicinas y menos salud.
Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero hemos reducido nuestros valores.
Hablamos mucho, amamos poco, odiamos demasiado.
Aprendimos a amar una vida pero no a vivirla plenamente.
Hemos llegado a la luna y regresado pero tenemos problemas a la hora de cruzar la calle y conocer a nuestro vecino...
Hemos conquistado el espacio exterior pero no el interior, limpiamos el aire pero polucionamos nuestras almas.
Tenemos mayores ingresos, pero menos moral.
Hemos aumentado la cantidad pero no la calidad.
Estos son tiempos de personas más importantes con carácteres más débiles, con más libertad pero menos alegría, con más comida pero menos nutrición.
Son días en los que llegan dos sueldos a casa pero aumentan los divorcios, son tiempos de casas más bomitas pero hogares rotos, un tiempo con demasiado en la vidriera y poco de puertas adentro.
Y es un tiempo en que la tecnología puede hacerte llegar este mensaje y al mismo tiempo tú puedes decidir marcar la diferencia o apretar eliminar.

"No guardes nada para una ocasion especial" Cada día que vives es una ocasion especial, por eso... Lee más y limpia menos.
Siéntate en la terraza y admira la vista sin fijarte unicamente en las malas hierbas.
Pasa más tiempo con tu familia y amigos y menos tiempo trabajando.
La vida es una sucesión de experiencias para disfrutar no para sobrevivir...
Usa tus copas de cristal, ponte tu nueva ropa para ir al supermercado.
No guardes tu mejor perfume para esa fiesta especial, usalo cada vez que te den ganas de hacerlo.
Las frases "algún día", "uno de estos días"... quítalas de tu vocabulario.
Si vale la pena hacerlo, oírlo, verlo, quiero poder disfrutarlo ahora.
Si supiéramos el tiempo de vida que nos queda, seguramente desearíamos estar con nuestros seres queridos, iríamos a comer nuestra comida preferida, visitariamos los sitios que amamos... Son pequeñas cosas las que nos harán enfadar si supieramos que nuestras horas estan limitadas...
Enfadados porque dejamos de ver a nuestros mejores amigos, enfadados porque no escribimos aquellas cartas que pensabamos escribir "uno de estos días", enfadados y tristes porque no dijimos a nuestros padres, hermanos, hijos, sobrinos, amigos, cuanto les queremos.

Por eso... no intentes retardar o detener o guardar nada que agregaría risa y alegría a tu vida, cada día, hora, minuto, semana es especial...

jueves, 26 de junio de 2008



But uh oh, I love her because
She moves in her own way
But uh oh, she came to my show
Just to hear about my day...

Exelente tema de the kooks, que habla por si solo me parece...

El tiempo pasa...


El tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos y el amor no lo reflejo como ayer.
Y en cada conversación, cada beso, cada abrazo, se impone siempre un pedazo de razón.
Pasan los años y cómo cambia lo que yo siento,
lo que ayer era amor se va volviendo otro sentimiento.
Porque años atrás, tomar tu mano, robarte un beso,
sin forzar un momento, formaban parte de una verdad.
El tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos y el amor no lo reflejo como ayer.
Y en cada conversación, cada beso, cada abrazo, se impone siempre un pedazo de razón.
Vamos viviendo viendo las horas que van muriendo,
las mismas discusiones se van perdiendo entre las razones.
A todo dices que sí, a nada digo que no,
para poder construir la tremenda armonía que pone viejos los corazones.
Porque el tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos y el amor no lo reflejo como ayer.
Y en cada conversación, cada beso, cada abrazo, se impone siempre un pedazo de razón...